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Cómo Criar a un Niño Empático

Cómo Criar a un Niño Empático
Publicado el December 19, 2017 por CHS

La empatía nos permite comprender de manera intuitiva las emociones y la perspectiva de otra persona. Las personas empáticas pueden entablar relaciones fuertes, resolver conflictos, valorar la singularidad de los demás, y ser amables. Las personas no nacen con la capacidad de ser empáticas. Esto es algo que se aprende con el tiempo.

“Nuestro trabajo en la vida como seres humanos es ayudar a los demás a darse cuenta de cuán excepcional y valioso es realmente cada uno de nosotros, que cada persona tiene algo que nadie más tiene (o tendrá jamás), algo en su interior que es único en todos los tiempos. Es nuestro trabajo motivarnos para descubrir esa singularidad y brindar formas de desarrollar su expresión”.

  • Fred Rogers

Independientemente de la edad del niño, los adultos pueden construir la base para desarrollar empatía por medio del ejemplo. La forma en que usted le habla a las personas, las escucha e interactúa con ellas es el modo en que su hijo se comportará, también. Si tiene una actitud servicial y trata a las personas de manera cortés y respetuosa, crea un modelo para su hijo sobre las expectativas que usted tiene sobre su comportamiento. Las siguientes secciones son consejos para padres y educadores que están trabajando para promover el desarrollo de la empatía en los niños.

Bebés y Niños Pequeños

Los bebés nacen preparados para aprender. Quizás no comprendan todo lo que usted diga o haga, pero a medida que repite las acciones y las palabras, el niño comenzará a relacionarlas con conductas. A medida que desarrollan sus habilidades lingüísticas, usted notará que responden ante estímulos verbales y no verbales. Por ejemplo, si usted siempre dice: “Es hora de comer”, antes de las comidas, al cabo de unas pocas semanas su hijo manifestará signos de entusiasmo, como meneará el cuerpo, o vocalizará sonidos para demostrar que sabe lo que va a pasar.

El primer paso en el desarrollo de la empatía es etiquetar las emociones y narrar eventos. Antes de que los niños puedan identificar las emociones de los demás, necesitan primero comprender los nombres y las características de las emociones. También necesitan aprender cómo manejar sus propias emociones antes de que puedan comprender totalmente cómo se siente otra persona. El Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje Temprano (CSEFEL, por sus siglas en inglés) ofrece recursos para familias y educadores con el objetivo de ayudar a los niños pequeños a identificar las emociones.

Ayude a los bebés y niños pequeños a aprender a calmarse cuando se sienten incómodos, molestos, enojados, o frustrados. Aprender a encontrar consuelo les permitirá pensar en formas de ayudar a consolarse  en otros momentos de aflicción en el futuro. Ofrezca objetos que dan consuelo a los bebés y niños pequeños, como una manta o un juguete que puedan sostener, apretar y darles palmaditas mientras se calman. Hábleles sobre lo que está sucediendo. Por ejemplo, “Veo que estás llorando y te sientes triste. Te voy a poner esta manta en la mano para que puedas tener algo que te ayude a sentirte seguro”. Los niños pequeños necesitarán tiempo para aprender a tranquilizarse, y quizás necesiten que usted los tenga en brazos mientras ellos sostienen su objeto de consuelo.

Hasta los dos años y medio, los niños aún están desarrollando su lenguaje y, con frecuencia, recurrirán a los golpes, los empujones, o las mordidas para expresarse. Cuando ocurren estos incidentes, dirija la atención del pequeño hacia el niño que se lastimó y hable sobre cómo se siente. “Mira, Lily está llorando porque le duele donde le mordiste el brazo. Busquemos un poco de hielo y luego tú puedes ayudar a sostenerlo sobre su brazo”. Esto ayudará al pequeño a conectar su conducta con los sentimientos del otro niño, que es el primer paso en el aprendizaje sobre cómo ver algo desde la perspectiva de otra persona. Ofrezca a los niños pequeños oportunidades para ser cuidadores. Pueden cuidar a una muñeca, ayudar a regar las plantas, y leer libros a los abuelos. Estas actividades ayudan a los niños pequeños a comprender los conceptos de nutrir y ser un ayudante amable.

Niños de Edad Preescolar

Continúe aumentando el alfabetismo emocional de su hijo mediante la identificación de emociones y la enseñanza sobre cómo manejar sus sentimientos en formas socialmente correctas. Visite su biblioteca pública para consultar libros sobre los sentimientos, que usted puede leer y usar para platicar con su hijo. Incluso puedes ayudar a su hijo a aprender a tranquilizarse por medio de ejercicios de respiración simples. Una vez que su hijo aprenda a identificar y manejar sus propias emociones, profundizará su comprensión sobre cómo se sienten otras personas.

Dedique un poco de su tiempo a realizar actividades simples para ayudar a su hijo a identificar objetos que son similares o diferentes. Una forma sencilla de hacerlo es darle al niño una cubeta o canasta y pedirle que encuentre objetos de color rojo y le traiga la cubeta cuando haya terminado. Desparrame los objetos en el piso y pregúntele: “¿Todas estas cosas se parece igual?”. Hablen sobre los atributos que los objetos tienen en común, y luego observen las diferencias. El desarrollo de la capacidad del niño para descubrir similitudes y diferencias le enseña a comprender y valorar la singularidad; no solo en las cosas, sino en las personas también. También puede clasificar botones, cartas de béisbol, objetos de la naturaleza, animales de plástico, y libros.

Cuando vaya a la biblioteca, elija libros que ilustren una variedad de culturas, edades, y capacidades. Si no está seguro de qué elegir, el bibliotecario puede ayudarlo, o puede seleccionar libros de esta lista. Si hay eventos culturales, conciertos, o festivales en su comunidad, asista con su hijo y muestre entusiasmo por aprender sobre diferentes idiomas, música, o ropa que vea allí. Asegúrese de que su hijo tenga la oportunidad de socializar con otros niños que provengan de diversos orígenes. Cuando el niño pregunte sobre las diferencias que advierte en otros, responda con sinceridad, sin emitir juicios, de modo que dé un ejemplo de tolerancia. Haga preguntas del tipo “¿Qué pasaría si…?” a su hijo para empezar conversaciones sobre empatía. Por ejemplo:

  • “¿Qué pasaría si las flores comienzan a marchitarse y se ponen marrones? ¿Qué les está sucediendo? ¿Qué necesitan?”.
  • “¿Qué pasaría si tu amigo te dijera: ‘¡No me gustas!’? ¿Cómo te sentirías? ¿Qué dirías o harías?”.
  • “¿Qué pasaría si tu piel fuera de otro color?”.
  • “¿Qué pasaría si pudieras usar un solo brazo?”.
  • “¿Qué pasaría si no comprendieras lo que alguien dice? ¿Cómo le hablarías?”.
  • “¿Qué pasaría si tuviéramos un pez? ¿Cómo lo cuidarías?”.

Cada vez que tiene conversaciones reflexivas con su hijo, usted tiene la oportunidad de orientar sus ideas sobre sí mismo y otras personas. Para obtener más consejos sobre cómo hablar con su hijo, lea nuestro folleto “Comunicación: Comunicación Positiva con su Hijo”.

Aliente a su hijo a que desarrolle amistades. A través de las amistades, su hijo aprenderá a preocuparse por lo que piensan y sienten los demás. El niño aprenderá a negociar, comprometerse, considerar la perspectiva de otra persona, probar diferentes soluciones para resolver desacuerdos, trabajar en equipo, y empatizar. Haga clic aquí para leer ideas sobre cómo ayudar a su hijo a aprender sobre la amistad.

Niños en Edad Escolar
Para cuando su hijo ingrese en la escuela primaria, debería poder identificar sus propias emociones y manejarlas de manera independiente la mayor parte del tiempo. Recuerde que “la mayor parte del tiempo” no significa siempre. Todos tenemos días difíciles de vez en cuando, y si su hijo está lidiando con cambios intensos en su vida, como: mudarse, perder a un ser querido, tener dificultades económicas, o convivir con adultos que se llevan mal, entonces usted verá esto reflejado en su conducta y capacidad para empatizar con otros.

Continúe hablando sobre las emociones y teniendo charlas sobre “¿Qué pasaría si… ?”. Su hijo debe saber que está bien preguntarle sobre cualquier cosa. Invite a su hijo a realizar actos de amabilidad y ayudar a otros. Si visita la página web de su ciudad, puede buscar oportunidades para voluntarios, o ayudarlo a buscar maneras de ser útil en su propio vecindario. Quizás puede ayudar a una vecina mayor a cargar las bolsas de basura, cortar el sacate o sentarse en el porche y conversar con ella cuando nadie la visita.

Considere buscar una mascota para la familia o comenzar un jardín (si cuenta con el espacio y los medios económicos para hacerlo). Su hijo podría ayudar a cuidar de la mascota o el jardín. Motívelo a ayudar a la comunidad de la familia haciendo tareas cerca de la casa. Explíquele cómo lo ayuda a usted de modo que él pueda comprender su perspectiva. Por ejemplo, “Gracias por lavar los platos mientras yo bañaba a tu hermano. Gracias a tu ayuda, ahora tengo tiempo para sentarme y leerte un libro”.

Para obtener más información sobre cómo criar a un niño empático, visite KidsHealth® o consulte los recursos que figuran a continuación.

Referencias y Recursos:

Cómo Ayudar a Su Hijo a Desarrollar Empatía, de Zero to Three: https://www.zerotothree.org/resources/5-how-to-help-your-child-develop-empathy

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