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Los Niños y la Exposición a los Medios de Comunicación

Los Niños y la Exposición a los Medios de Comunicación
Publicado el August 9, 2017 por CHS

A medida que la tecnología continúa desempeñando un papel más importante en nuestra vida diaria, nuestros hijos consumen muchos más medios de comunicación a través de diferentes fuentes que las generaciones anteriores. Con la implementación de teléfonos inteligentes y tabletas, las redes sociales están más al alcance que nunca.  Muchos padres se enfrentan a preguntas sobre cómo los medios de comunicación, la publicidad, el entretenimiento, los videojuegos y las redes sociales modernas afectan a los niños, tanto por el contenido de los mensajes como por el grado de exposición o el tiempo que pasan frente a una pantalla.

Tiempo frente a la Pantalla: Entre 2011 y 2013 se triplicó la cantidad promedio de tiempo que los niños pasaban utilizando dispositivos móviles, y más del doble de niños menores de dos años habían utilizado un dispositivo móvil. En 2010, la Fundación de la Familia Kaiser informó que los niños y adolescentes pasaban un promedio de más de siete horas por día frente a la pantalla, y los niños de 8 a 18 años estaban viendo un promedio de cuatro horas diarias de televisión. La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) recomienda que el tiempo frente a la pantalla para los niños se limite a dos horas por día, y los niños menores de tres años deben evitar las pantallas por completo. De acuerdo con la AAP, numerosos estudios han correlacionado pasar demasiado tiempo frente a la pantalla y la exposición a los medios de comunicación con efectos negativos sobre la salud, que incluyen problemas de atención, desafíos académicos, trastornos de sueño y de alimentación, y obesidad. Internet también puede proporcionar un medio para comportamientos ilícitos o riesgosos.

Contenido Educativo Digital y el Desarrollo Infantil: La Ley de Televisión Infantil de 1990 ordenó que las emisoras proporcionarán programas específicamente diseñados para atender las necesidades educativas de los niños a cambio del uso gratuito de las ondas del aire públicas. Los locutores están obligados a proporcionar tres horas de programación educativa para niños por semana; sin embargo, estos programas, así como las aplicaciones educativas, no todos están creados de la misma manera cuando se trata del contenido y la calidad educativa. Children Now informa que solo uno de cada ocho programas de televisión educativa para niños cumple con los estándares de alta calidad para el contenido educativo. La AAP señala que los niños menores de dos años no pueden aprender de las interacciones con contenido digital, y necesitan que los padres “vuelvan a enseñar” el contenido presentado. Ellos dicen específicamente que “para los niños menores de dos años, la evidencia de los beneficios de los medios de comunicación es todavía limitada, la interacción de adultos con el niño durante el uso de los medios es fundamental, y sigue habiendo pruebas del daño por el uso excesivo de medios digitales”. Para los niños en edad preescolar, los programas y aplicaciones bien diseñados, como Plaza Sésamo (Sesame Street), han demostrado mejorar los resultados cognitivos, sociales y de alfabetización en los niños. Desafortunadamente, la mayoría de las aplicaciones educativas disponibles en el mercado no tienen evidencia de eficacia, enseñan habilidades académicas básicas, no se basan en planes de estudios establecidos y no fueron diseñadas con contribuciones de especialistas en desarrollo o educadores. La mayoría no han sido diseñadas teniendo en cuenta la interacción entre padres e hijos, lo cual es clave para el desarrollo temprano.

Comercialización dirigida a Niños: Los niños son especialmente susceptibles a la influencia de los medios de comunicación. La organización de defensa Children Now informa que los niños menores de ocho años no reconocen la intención persuasiva de los anuncios y tienden aceptarlos como precisos e imparciales. Los niños de tan solo dos años de edad pueden desarrollar preferencias de marcas cuando ven comerciales. En las últimas décadas, la obesidad infantil se ha disparado. Al mismo tiempo, también ha habido una explosión en los contenidos dirigidos a los niños. La relación  entre la obesidad infantil y la exposición a los medios de comunicación tiene varias causas potenciales:

  • El tiempo que se pasa frente a los medios de comunicación no se consume haciendo actividades físicas.
  • Los anuncios de comida alientan a los niños a optar por comidas y bebidas no saludables.
  • La promoción cruzada entre alimentos y bebidas y programas populares de televisión, películas y personajes también alienta a los niños a tomar decisiones poco saludables.
  • Los niños toman bocadillos y comen comidas menos saludables cuando están delante del televisor o de la computadora.
  • Ver la televisión disminuye la tasa metabólica, a un nivel incluso más bajo que el que se experimenta al dormir.
  • Las representaciones de la nutrición y el peso corporal en los medios de comunicación fomentan las dietas poco saludables.

Numerosos estudios de investigación han confirmado la conexión entre ver la televisión u otras formas de consumo de medios de comunicación y la obesidad infantil o adolescente. En 2004, el Congreso reconoció que las prácticas comerciales de la industria de alimentos y bebidas dirigidas a niños no cuadraban con las dietas saludables, y estaban contribuyendo con la obesidad infantil, la diabetes y otros problemas de salud. La Children’s Food and Beverage Advertising Initiative (Iniciativa de Publicidad de Alimentos y Bebidas para Niños) fue lanzada en 2006 por las agencias de negocios y las grandes corporaciones de alimentos y bebidas con el fin de cambiar la publicidad dirigida a los niños y fomentar estilos de vida y hábitos nutricionales más saludables. En la actualidad participan dieciocho empresas, que representan el 80% de la publicidad de alimentos y bebidas dirigida a los niños. Las empresas se comprometen a no vender a los niños, o a comercializar únicamente alimentos y bebidas que cumplan con estándares nutricionales específicos. A pesar de este esfuerzo, tres de cada cuatro alimentos y bebidas comercializados para niños caen en la categoría no saludable. Otro problema es el uso de personajes licenciadas para comercializar alimentos chatarra para niños. Children Now informa que casi la mitad de las estrategias de marketing de alimentos para niños que utilizan personajes autorizados son anuncios de comida chatarra.

Los consejos de la Asociación Estadounidense de Psicología para contrarrestar la influencia de las estrategias de comercialización de comida chatarra para niños incluyen:

  • Un estilo de vida saludable y activo en niños y adolescentes incluye ver televisión de forma moderada, comer como familia frecuentemente y hacer ejercicio físico con regularidad.
  • Limitar el tiempo excesivo dedicado a ver televisión, videos, juegos o navegar por Internet.
  • Vigilar los medios de comunicación que sus hijos consumen, especialmente si son menores de 8 años.
  • Fomentar los hábitos saludables de alimentación (es decir, mayor consumo de frutas, verduras, granos enteros, leche o productos lácteos bajos en grasa o sin grasa, carnes magras, aves, pescado y frijoles) y promover la actividad física.
  • Comer con sus hijos y disfrutar de sus comidas juntos.
  • Dar el ejemplo al comer alimentos saludables y participar en la actividad física usted mismo. Recuerde que usted puede ser la mayor influencia en la salud de sus hijos. 
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