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Soluciones Creativas para Orientar el Comportamiento

Soluciones Creativas para Orientar el Comportamiento
Publicado el January 23, 2018 por CHS

La cultura, el conocimiento y la experiencia ayudan a formar nuestras creencias acerca de cómo se ve el comportamiento y la disciplina apropiada.. Reflexione acerca de sus propias percepciones sobre el comportamiento. ¿Cómo aprendió qué comportamiento se esperaba de usted? ¿Qué estrategias utiliza para controlar el comportamiento de su hijo ahora? ¿Hay algunos comportamientos que le cuesta manejar más que otras?

Tenga en cuenta que los niños, al igual que los adultos, tienen deseos, necesidades y emociones. La diferencia es que los niños aún están aprendiendo cómo expresar sus necesidades y sentimientos de formas adecuadas. Necesitan orientación de su parte sobre lo que es aceptable y lo que no lo es. El control del comportamiento es parte del desarrollo social y emocional de los niños. Puede comenzar a construir la base para un comportamiento positivo desde la infancia mediante estas estrategias:

  1. Desarrolle una relación afectuosa con su hijo. Mientras lo carga, mírelo a los ojos y háblele o cántele con un tono de voz suave. Al establecer una relación estrecha con su hijo, le demuestra que usted es alguien confiable y que lo cuidará.
  2. Mientras habla o canta con su hijo, utilice palabras que describan sentimientos. Lea libros sobre sentimientos, como Así me siento yo, por Janan Cain. Aprender a identificar emociones le ayudará a su hijo a expresarse a través del lenguaje. Los niños que no cuentan con un vocabulario sobre emociones para explicar cómo se sienten pueden recurrir, con frecuencia, a golpes, tirones o mordidas para expresar su enojo o frustración.
  3. Mantenga una rutina constante. Una rutina constante ayuda a su hijo a saber qué sucederá y cómo actuar en esa situación. Avísele a su hijo con anticipación cuando se aproxime un cambio en la rutina. De esta manera, evitará los berrinches.
  4. Enséñele a su hijo cómo calmarse. Cuando su hijo esté molesto, ofrézcale su juguete favorito, un animal de peluche o una manta que pueda usar para calmarse. Si no lo toma de inmediato, deje el objeto a su alcance por si cambia de parecer.
  5. Aliente a su hijo a que desarrolle amistades. Jugar con niños de su edad le brindará a su hijo la oportunidad de practicar sus habilidades de negociación, intercambio, hacer concesiones, resolución de problemas y compartir.
  6. Cree expectativas en lugar de reglas. A los niños les puede costar recordar muchas reglas. Por lo tanto, pruebe usando expectativas, como: estamos seguros y sanos, somos respetuosos y somos amigables. La mayoría de las reglas que se le pueden ocurrir entrarán en una de estas categorías. Observe cómo una maestra utiliza expectativas en este video (idea adaptada del libro The Complete Idiot's Guide to Success as a Teacher, por Anthony D. Fredericks).

Incluso si ha construido una base sólida para el desarrollo social y emocional de su hijo, habrá momentos en los que tendrá comportamientos negativos, como morder, golpear, empujar, patear, contestar e insultar. Estas conductas son normales en los niños que aún están desarrollando sus habilidades lingüísticas y aprendiendo a interactuar con otros. Cuando se produzcan estos comportamientos, respire profundo, evalúe la situación y, luego, actúe. A continuación, incluimos algunos consejos para evaluar y responder ante dichos comportamientos:

  • Si el comportamiento es peligroso, tiene que actuar de inmediato. Ejemplos de conductas peligrosas incluyen: correr hacia la calle, lastimar a alguien, saltar desde un mueble, etc. Acérquese a su hijo, dígale “detente” o “no”, y aléjelo de esa situación. Una vez que todos estén seguros, explique por qué ese comportamiento es peligroso.
  • Use consecuencias lógicas cuando es apropriado. De acuerdo con la Dr. Ann Corwin, los niños son capaces de responder ante las consecuencias cuando usan la razón o la lógica y participan en juegos interactivos. Una consecuencia lógica ocurre cuando sucede algo que hace que el niño quiera evitar esa conducta en el futuro. Por ejemplo, si un niño se va del patio usted podría decir: “Salir del patio es peligroso. Si vuelves a dejar el patio, hoy tendrás que jugar adentro”.
  • Ofrezca dos opciones. A veces los niños se sienten abrumados cuando hay demasiadas opciones, y comienzan a comportarse de manera inapropiada arrojando cosas o corriendo de un lugar a otro. Simplifique las cosas y ofrézcale solo dos opciones. Por ejemplo, “Puedes elegir entre leer un libro o jugar con tus bloques. ¿Qué prefieres?”.
  • Sea un detective. Mantenga un registro de los momentos del día y las situaciones que parecen provoque conductas no deseadas. Por ejemplo, si su hijo tiene un berrinche todos los días a las 10:00 a. m., un simple cambio en el horario de comer un bocadillo o tomar una siesta a esa hora podría solucionar el problema. Si puede descubrir qué es lo que provoca esa conducta, entonces puede planificar soluciones para modificarla.
  • Dé un giro positivo a la situación. Cuando vea una conducta no deseada, trate de pensar en una manera en la que se pueda realizar esa acción. Por ejemplo, “Patear la pelota adentro de la casa no es seguro, pero podemos salir a patear afuera” o “Si golpeas el juguete contra el suelo, se romperá. Ven a la mesa, yo traeré un poco de plastilina que puedes golpear”. Esto le ayuda a su hijo a comprender dónde y cuándo determinados tipos de comportamientos son aceptables.
  • Use “tiempo fuera” para los juguetes en lugar de las personas. En vez de aislar a los niños, aísle a los juguetes. Puede hacerlo cuando un niño está dañando un juguete o si los niños pelean por un juguete. Otorgue a los niños el poder de recuperar el juguete diciendo “Cuando me puedan demostrar cómo usarlo correctamente, regresará” o “Cuando me puedan contar cómo piensan compartirlo, se los devolveré”.
  • Recuerde que solamente se muerde la comida. Cuando un bebé o un niño pequeño muerde a otras personas, generalmente se debe a que está tratando de comunicarse, pero aún no tiene las habilidades lingüísticas para hacerlo de manera verbal. Aunque es una conducta normal en los niños pequeños, no es aceptable lastimar a otros. Si el niño come alimentos sólidos, tenga galletas o una rica zanahoria grande a mano. Cuando su hijo comience a morder, ofrézcale una galleta o zanahoria y dígale “Veo que quieres morder. Aquí tienes comida que sí puedes morder”. En el caso de niños más pequeños, puede usar un mordedor.
  • Tire los dados. Puede usar dados para decidir quién será el primero, por cuánto tiempo alguien puede usar un juguete, cuántos libros leerá a la hora de ir a la cama, etc. Deje que los niños tiren los dados. La persona que saca un 1 o el número más bajo puede ser el primero, el que saca el siguiente número más bajo tendrá el segundo turno, y así sucesivamente. Si dos niños quieren el mismo juguete, pueden tirar el dado para ver quién lo usará primero, luego pueden tirar 2 dados para determinar por cuántos minutos pueden usar el juguete antes de pasárselo al otro niño. Si salen un 2 y un 5, entonces lo pueden usar por 25 minutos. Una vez que haya empleado esta técnica varias veces, los niños podrán usarla por su cuenta.
  • Prepare una canasta de relajación. A veces la mejor solución es hacer una pausa. Todos tenemos días malos en los que no nos sentimos del todo bien y simplemente necesitamos algunos minutos de soledad. Prepare una canasta con su animal de peluche favorito, una almohada, una manta, libros, papel y lápiz, y música relajante. Cuando advierta que su hijo se ve cansado o tiene dificultad para tomar buenas decisiones, sugiérale hacer una pausa para relajarse. Saque la canasta y ayúdelo a acomodar la manta y la almohada. Luego, pídale que escoja entre escuchar música, leer un libro o dibujar. Relájese con él. Es importante para él ver que todos necesitan tomar un descanso a veces.
  • Tranquilice a su hijo durante un berrinche. Los niños entre uno y tres años tienen berrinches a menudo porque quieren hacer las cosas a su manera o resistirse a un cambio. Si están en un lugar seguro, tire un objeto de apego (animal de peluche, manta) cerca de su hijo, y espere a que se detenga. Luego, dígale “Gracias por calmarte. Hablemos de lo que acaba de suceder”. Si no están en un lugar seguro, como el pasillo de un supermercado o lugar de estacionamiento, tendrá que llevar al niño a otro sitio. Álcelo de manera que la espalda del niño se apoye contra su cuerpo y llévelo a un lugar seguro, luego, ofrézcale el objeto de apego. Un berrinche es un episodio biológico; su hijo no puede procesar físicamente lo que usted le está diciendo durante un berrinche. Use el tiempo que le lleva al niño tranquilizarse para calmar sus propias emociones. Los berrinches deberían detenerse una vez que el niño comprende que no dan resultados.
  • Resuelva conflictos entre niños de edad escolar con un juego. Si dos o más niños no se ponen de acuerdo en algo, pueden solucionarlo jugando a Piedra, Papel o Tijera, o a Pares o Nones.
  • Organice reuniones y voten. Si ve que su hijo tiene problemas con una conducta en particular, organice una reunión familiar para hablar al respecto. Pida a los hermanos y al resto de los familiares que aporten ideas sobre lo que podría servir, y pregúntele a su hijo “¿Qué podemos hacer para ayudarte a recordar que esto no es seguro, cortés o respetuoso?”. Cuando organiza reuniones familiares y vota soluciones, le está demostrando a su hijo que cuenta con un sistema de apoyo que se preocupa por él.

Si ha probado todas las soluciones que se le ocurre para apoyar a su hijo, pero aún ve patrones de comportamiento no deseados, pídale consejos a un pediatra calificado o a otro profesional médico. Para obtener más información, lea nuestro blog sobre Control del Enojo para Usted y su Hijo, o eche un vistazo a los recursos que figuran a continuación.

Referencias y Recursos

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