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Supervisión en un Entorno de Cuidado Infantil

Supervisión en un Entorno de Cuidado Infantil
Publicado el March 6, 2018 por CHS

La tarea más importante que pueden hacer los maestros y los proveedores de cuidado infantil es mantener seguros a los niños. Esto significa que, además de mantener un entorno limpio y seguro, los educadores que trabajan con niños pequeños también deben supervisarlos de cerca en todo momento. Mediante una supervisión de calidad y una planificación detallista, se puede reducir el riesgo de lesiones en los programas de cuidado infantil. En California, los proveedores de cuidado infantil con licencia son monitoreadas por Community Care Licensing (Licencias para Cuidado Comunitario o CCL, por sus siglas en inglés), una sección del Departamento de Servicios Sociales (DSS).

Los proveedores de cuidado infantil con licencia deben cumplir con el Código de Regulaciones de California: Título 22, División 12. El Capítulo 1 del Título 22 revisa las regulaciones para los Centros de Cuidado Infantil, y el Capítulo 3 del Título 22 hace referencia a los Hogares Familiares de Cuidado Infantil. Puede encontrar información acerca de los requisitos para el personal, las proporciones entre adultos y niños, la supervisión, las normas para equipamiento, las normas de limpieza y más en el Título 22. La Oficina de Licencias para Cuidado Comunitario también ofrece información, recursos y videos, tanto para padres como para proveedores de cuidado infantil.

Los proveedores de cuidado infantil pueden adherirse a lo establecido por CCL y reducir el riesgo de lesiones en su programa desarrollando un plan de supervisión. Existen tres componentes importantes para un plan de supervisión de calidad: el entorno, la supervisión de los niños y las interacciones con ellos. Las siguientes secciones ofrecen recursos y consejos que ayudarán a los proveedores a crear un plan que sea adecuado para el estilo de su programa. Esta información también puede servir como una guía para los padres que desean aprender a seleccionar un programa de cuidado infantil que sea adecuado para sus hijos. Es importante mencionar que si alguien ve algo que considera inseguro en un centro de cuidado infantil, puede informarlo a la Línea Directa de Quejas de Licencias para Cuidado Comunitario en 1-844-538-8766.

Un Entorno Seguro
El objetivo principal de la supervisión es prevenir accidentes y lesiones. Los primeros pasos para brindar una supervisión de calidad son tomarse el tiempo para crear un entorno seguro y realizar controles de seguridad periódicos. Estos son algunos consejos para ofrecer un ambiente seguro:

  • Todos los materiales y las superficies deben mantenerse limpios, desinfectados e higienizados según corresponda. Para obtener información más detallada, consulte el Título 22 y el capítulo tres de Caring for Our Children (Cuidar a Nuestros Hijos). Para ver un calendario de limpieza, haga clic aquí.
  • Todos los juguetes, los muebles, los juegos y demás materiales deben encontrarse en buenas condiciones y adecuarse a los tamaños y las habilidades de los niños presentes. Elimine cualquier artículo roto que esté esperando reparación.
  • Elija juguetes seguros. Al trabajar con bebés y niños pequeños, tenga en cuenta que algunos juguetes pueden provocar riesgos de asfixia. Aprenda a revisar si un juguete es peligroso para un niño de menos de tres años a través de este video.
  • Utilice equipos de seguridad, como tapas en los enchufes, puertas de seguridad para bebés, cerraduras de plástico para armarios, cerraduras que requieren una combinación o llave y vallas portátiles para que los objetos o áreas que podrían causar lesiones sean inaccesibles. Según lo define CCL, inaccesible significa que “los niños no pueden alcanzar, obtener o acceder a artículos que pueden resultar peligrosos, como líquidos de limpieza, o a zonas peligrosas del centro de cuidado infantil, como piscinas de natación”.
    • Los medicamentos, las herramientas afiladas, el alcohol y cualquier otro objeto venenoso o peligroso deben guardarse en un mueble que esté fuera del alcance y cerrado con llave o candado con combinación. Las armas y las municiones deben almacenarse por separado, bajo llave, en cajas de seguridad o contenedores similares.
    • Los artículos de limpieza no tóxicos, el jabón, las tijeras para adultos, los cubiertos y otros objetos potencialmente dañinos deben ser inaccesibles, pero por lo general no requieren una llave o un candado con combinación.
    • Las zonas que deberían ser inaccesibles pueden incluir escaleras, chimeneas, garajes, depósitos y piscinas de natación (o cualquier tipo de masa de agua sin supervisión). Si las persianas tienen sogas, deberían estar atadas y fuera del alcance de los niños.
    • Vea este video acerca de los Cerraduras y Requisitos de Inaccesibilidad en el Cuidado Infantil de CCL. Para obtener más información acerca de estrategias básicas de seguridad, lea el blog de CHS Consejos para Mantener Seguros a los Niños.
  • No use juegos con los que puedan tropezarse o enredarse fácilmente, como andaderas, columpios para bebés, asientos inflables, columpios sin seguro, etc. Siga las normas para equipos del Título 22 y manténgase al tanto de las retiradas de productos inscribiéndose para recibir alertas de la Comisión de Seguridad de Productos de Consumidor (CPSC, por sus siglas en inglés).
  • Los juegos para escalar, deslizarse o columpiarse deben asegurarse de manera adecuada, a fin de proporcionar una base estable para su uso. El equipamiento para exteriores también debe contar con un espacio para que las caídas sean seguras. Haga clic aquí para obtener una guía sobre materiales que pueden reducir las lesiones por caídas.
  • Realizar controles de seguridad a diario puede evitar los problemas antes de que ocurran. Estos son algunos ejemplos de listas de verificación de seguridad:
  • Todos los adultos que trabajan con niños deben conocer los procedimientos de emergencia y evacuación, y la ubicación de los extintores de incendios, los botiquines de primeros auxilios y los medicamentos, y estar al tanto de las alergias que puedan tener los niños. Los adultos que pasen tiempo solos con los niños deben haber sido capacitados en RCP pediátrico y Primeros Auxilios a través de una entidad aprobada por la Autoridad de Servicios Médicos de Emergencia (EMSA, por sus siglas en inglés).

Supervisión de Niños
Establezca una rutina para supervisar a los niños. Los proveedores de cuidado infantil deben saber dónde están los niños y qué están haciendo en todo momento. Esto significa que es importante ubicarse en lugares donde pueda ver fácilmente a todos los niños y sus actividades. Si hay más de un adulto supervisando, asegúrese de que no estén en el mismo lugar sino apartados, o asigne a cada adulto un área particular para monitorear. CCL ha creado videos para ayudar a la gente a comprender lo que significa supervisar niños en un Hogar Familiar de Cuidado Infantil o un Centro de Cuidado Infantil.

Según el artículo “Lessons from NAEYC Accreditation: Avoiding Lapses in Supervision That Place Children at Risk” (Lecciones de la acreditación de la NAEYC: evitar lapsos en la supervisión que ponen a los niños en riesgo) de la Asociación Nacional para la Educación de Niños Jóvenes (Young Children, 2010), los lapsos en la supervisión ocurren con mayor frecuencia durante transiciones o cuando hay un cambio en la rutina normal. Existen varias medidas que se pueden tomar para prevenir estos descuidos en la supervisión.

La primera es estar siempre al tanto de la proporción (número de adultos presentes por la cantidad de niños presentes). Por ejemplo, en un aula de preescolar típica, puede haber un adulto a cargo de una clase de doce niños, por lo que la proporción es de uno a doce. Para aprender acerca de los requisitos de proporciones para un Hogar Familiar de Cuidado Infantil, haga clic aquí. Puede conocer los requisitos de proporciones para los Centros de Cuidado Infantil aquí. Implemente la rutina de contar a los niños antes y después de las transiciones para asegurarse de que estén todos. Por ejemplo, cuente a los niños antes de salir, antes de tomar un recreo, después de volver a ingresar, durante el almuerzo, antes de la hora de la siesta y después de la hora de la siesta. Registre su conteo creando un cronograma diario y anotando en este la cantidad de niños al lado de cada transición.

El segundo paso es implementar una comunicación efectiva. Asegúrese de que los padres sepan que deben saludarlo y hacer contacto visual con usted cada vez que dejan o recogen a su hijo. Pídales a los padres que lo llamen o le avisen el día anterior si habrá una modificación en su horario. Si trabaja con más personal, mantenga una comunicación constante entre todos sobre la proporción de cuidado infantil. Por ejemplo, si usted va a tomar un descanso, puede decir: “Voy a tomar un descanso. Hay doce niños en el salón de clases”. Cuando regrese de su descanso, pregunte cuántos niños hay y luego haga su propio recuento para poder corroborarlo.

Finalmente, tenga hojas de asistencia precisas y actualice la información de contacto de emergencia de los niños cada tres meses. Si su centro tiene varias aulas, use teléfonos celulares o walkie-talkies para comunicarse con el personal cuando necesite ayuda. En los días en que la rutina diaria sea diferente debido a excursiones o eventos especiales, cuente a los niños con frecuencia y mantenga la hoja de asistencia con usted para asegurarse de poder contactarse con los padres.

Interacciones con los Niños
Desarrolle actividades y espacios de juego que involucren a los niños y creen oportunidades para interacciones de calidad. Crear un entorno que inspire a los niños a ser curiosos y desafiarse a sí mismos los mantendrá concentrados y ayudará a prevenir conductas negativas que pueden producir lesiones. A medida que desarrolle áreas y actividades de aprendizaje, tenga en cuenta las habilidades de cada niño e intente anticipar cualquier problema de comportamiento que pueda ocurrir. 

Muévase por la sala o el área exterior para dedicarse a cada niño en particular. Haga contacto visual y hágales preguntas abiertas sobre lo que están haciendo. El artículo “Who Should Supervise the Children” (Quién debería supervisar a los niños) de Donna Thompson, Susan Hudson y Mick Mack (Child Care Information Exchange, mayo de 1999) describe esto como “control por proximidad”. Este tipo de supervisión es efectiva, ya que, a medida que los niños se acostumbran a que los adultos estén cerca de ellos, comienzan a comprender que alguien los está vigilando y cuidando. Este conocimiento a menudo impide comportamientos negativos, y las interacciones positivas que los niños reciben de los adultos que los supervisan conducen a comportamientos positivos.

Establezca reglas de seguridad claras y simples. Si corresponde, permita que los niños lo ayuden a establecer reglas de seguridad para que puedan comenzar a desarrollar su propio conocimiento sobre la seguridad. Puede ampliar el aprendizaje de los niños desarrollando un plan de estudios que les enseñe a cuidarse y a estar seguros. Visite el sitio web de Scholastic para obtener ideas de actividades.

Cuando los proveedores de cuidado infantil supervisan a los niños de manera directa, activa y positiva, se puede reducir el riesgo de lesiones. Para aprender más acerca de la importancia de la supervisión en el cuidado infantil, consulte los recursos y las referencias a continuación. También puede ponerse en contacto con su Programa de Recursos y Referencias local o visitar el sitio web del registro de la Fuerza de Trabajo para el Cuidado y la Educación Temprana de California para aprender acerca de las capacitaciones y los talleres de supervisión.

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