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El Sueño - Cómo Ayudar a los Niños para que Puedan Tener el Descanso Necesario

Dormir lo suficiente es una parte importante de un estilo de vida feliz y saludable. Sin embargo, los padres suelen enfrentarse a varios desafíos con respecto a sus hijos y el sueño. Este podcast va a hablar sobre esos desafíos y dale consejos de cómo puede cambiar patrones poco saludables y ayudar a que su hijo duerma todo el tiempo que necesita.

¿Por qué es tan importante dormir?

Dormir contribuye al desarrollo físico y mental de los niños cuando crecen. Si no duermen lo suficiente, pueden experimentar problemas tales como reducción de la coordinación y la reacción, lo cual lleva a una mayor propensión a sufrir lesiones; dificultad para prestar atención y una menor retención de la memoria; y aumento de la irritabilidad, frustración y problemas como controlar las emociones.

Pero ¿cuánto es suficiente?  Las necesidades de sueño de los niños cambian mientras crecen. Entre siestas y sueño nocturno, los bebés de entre 0 y 3 meses necesitan entre 14 y 20 horas de sueño. Los bebés de entre 3 y 6 meses necesitan de 14 a 16 horas. Los bebés de entre 6 y 12 meses necesitan de 13 a 15 horas de sueño; aquellos de entre 12 y 24 meses necesitan de 12 a 14 horas. Los niños de 2 a 4 años necesitan entre 11 y 13 horas, los niños de entre 4 y 7 años necesitan de 10 a 12 horas y los niños de 7 a 11 necesitan 10 horas o más.

Desarrollar una rutina consistente a la hora de dormir es una forma de ayudar a su hijo a obtener el descanso adecuado y al mismo tiempo le da un sentido de estructura y seguridad para que se sienta seguro. Al establecer un horario fijo para ir a dormir y al hacer las mismas actividades en el mismo orden todas las noches, su hijo podrá relajarse y dormir el tiempo que necesita. La rutina debería durar 30 minutos y puede incluir comer algo liviano, tomar un baño tibio, ponerse el pijama, lavarse los dientes, leer libros o escuchar música juntos y darse las buenas noches con muchos abrazos y besos.

Los padres no son inmunes a los desafíos del sueño. Como padre primerizo, puede perder el sueño preguntándose si su bebé está bien. Tener buenos hábitos de seguridad para dormir lo ayudarán a mantener seguro a su bebe y a relajar su mente.

La Academia Americana de Pediátria se recomienda que su bebé duerma en el mismo cuarto, pero no en la misma cama. Si su bebé duerme en una cuna, quite todo objeto sobre el cual pueda pararse para elevarse y salir de la cuna. Quite cortinas, cuerdas y otros elementos peligrosos que estén al alcance de su bebé en su espacio para dormir. Si comparte la cama con su bebé, asegúrese de que su colchón sea firme y plano. Las sábanas y mantas deben ser de color claro. Su bebé no debería poder caerse de la cama ni por el hueco entre el colchón y la cabecera.

Para prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante, también conocido como SIDS por sus siglas en ingles, siempre coloque al bebé de espaldas y asegúrese de que duerma sobre una superficie firme. Deber ser un ambiente libre de humo y no demasiado caluroso. Asegúrese de que su bebé tenga todas las vacunas aconsejadas.

Hay otros problemas comunes del sueño que su hijo puede experimentar, como pesadillas, sonambulismo y mojar la cama. Si su hijo tiene una pesadilla que lo asusta, acérquese para darle consuelo y seguridad. Motívelo a hablar de su sueño y ayúdelo a dormirse de nuevo. Los terrores nocturnos son pesadillas más graves que ocurren cuando el niño duerme profundamente y no puede despertarse. En general, no recordará el terror nocturno. En estos casos, conserve la calma y no intente despertar a su hijo. Sosténgalo suavemente si intenta salir de la cama o se mueve mucho. Luego de un momento, su hijo continuará durmiendo con normalidad.

El sonambulismo también ocurre durante el sueño profundo, cuando es difícil despertar a los niños, y en general, no recuerdan este estado. Mantenga cerradas las puertas de salida para que su hijo no salga de la casa. Bloquee las escaleras y quite del cuarto todo elemento con el que pueda tropezar. No despierte a su hijo. Solo guíelo de vuelta a la cama.

Es muy común que los niños pequeños mojen la cama. Sus vejigas son pequeñas aún y están aprendiendo a ir al baño. Asegúrese de que su hijo vaya el baño y trate de que no beba antes de dormir. Proteja la cama con una funda de colchón. No culpe ni castigue a su hijo.

Los cambios en la vida de su hijo, como enfermedades, vacaciones, un nuevo hogar o un nuevo cuidador, pueden afectar su sueño. Tenga paciencia y respete su rutina para ir a dormir y así su hijo podrá regresar muy pronto a su patrón de sueño habitual.

Otros consejos para que su hijo se duerma incluyen limitar el consumo de cafeína y azúcar antes de dormir; evitar la televisión, los videojuegos y el juego activo; asegurarse de que el lugar para dormir sea silencioso, agradable y tranquilo; y llevar a su hijo a la cama antes de que se sienta muy cansado, ya que un niño demasiado cansado puede estar demasiado incómodo como para dormirse.

Muchos problemas del sueño mejoran cuando los niños crecen. Si los problemas persisten, consulte con su pediatra.

Para descargar nuestro folleto “El Sueño” y encontrar otra información y consejos útiles, visite el sitio web de Children’s Home Society of CA en www.chs-ca.org.

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